Ayer, Magnus Carlsen, se proclamó vencedor del torneo Chessable Masters. Un 2,5-1,5 que sumado al 3,5-2,5 del viernes, significa el triunfo en la tercera prueba del circuito por internet que lleva su nombre, dotado con 1 millón de dólares en premios (890 mil euros).
Todo comenzó de la mejor manera posible para el campeón del mundo, pese a jugarse en la modalidad semirápida (15 minutos más 10 segundos adicionales por movimiento). Cuando Carlsen alcanza un nivel de juego como el exhibido en esta partida solo un genio del pasado -Fischer, Karpov, Kasparov, etc.- podría competir con posibilidades.
Pero la euforia pronto cambió a decepción, cuando en la segunda partida, con las piezas negras y con muchísimo tiempo en el reloj, quedó perdido en la jugada 14 tras un borrón en forma de movimiento de alfil perdedor. Eran dos sencillas jugadas (Dh6 y Cg5) las que hubieran obligado a rendirse de manera inmediata al nórdico.
Todas las partidas disputadas:
Y es que en el pensamiento de los jugadores de élite es difícil que encuentren cabida situaciones como esta, y más cuando enfrente se sienta Carlsen.Un reparto del punto en la tercera partida, en la que Giri dispuso